Dirk Bogarde y otros mayordomos de cine.

Son las tres de la mañana y aquí me hallo escribiendo, después de ver el documental The Private Dirk Bogarde.

No se como seguir. No se como explicar cómo me he llegado a obsesionar con este actor en menos de cuarenta y ocho horas.

Bueno, en realidad puedo explicar la cadena lógica:

Todo empezó, por supuesto, con Sebastian Michaelis. O más bien con el mono de Sebastian Michaelis (maldito síndrome de abstinencia…). Así que ahí estaba yo, sin una mísera pizca de mayordomo negro que echarme a la vista o la imaginación, debido principalmente a que el racionamiento mensual al que nos tiene acostumbrados Yana Toboso no es suficiente para calmar mi sed de Kuroshitsuji, y a que los fanfics escasean últimamente. Así que pensé, ¿ de dónde saco yo ahora algo que tenga que ver con mayordomos? ¿Habrá películas de mayordomos?

En efecto. Haberlas haylas. Como las brujas. Otra cosa es que poca gente las haya visto.

La primera que cayó en mis manos, hará unas semanas, fue la de Bernard and Doris, protagonizada por el conocido actor Ralph Fiennes, que encarna al mayordomo gay de una millonaria de la industria del tabaco. Al principió, me extasié ante la pantalla, creyendo haber encontrado otro sirviente elegante y refinado, una sombra de mi adorado Sebastian. Pero no fue así.

Sólo diré que al acabar el film no pude más que poner cara de… ein??? ¿Usté perdone?

He aquí a Bernard (Ralph Fiennes) sirviéndole una pastillita a su señora.

Bernard (el mayordomo) confraternizando con el resto del servicio.

La siguiente película fue la de Gente con clase. Me reí muchísimo. Aquí el mayordomo es un personaje secundario, que a decir verdad no tiene mucho que ver con nuestro sirviente diabólico (al menos físicamente hablando), pero está excelentemente interpretado por  Stephen Fry.                             .

Sólo diré que esta es una comedia altamente recomendable.

cartel de la película Gente con Clase.

Y por fin, di con El sirviente, del estadounidense Joseph Loosey. Esta es una película que fue estrenada en 1963, rodada en blanco y negro.

El sirviente nos cuenta la historia de un joven (Tony) de clase alta que se independiza yéndose a vivir a una casa un barrio residencial. Como el joven en cuestión no sabe hacerse ni un huevo frito, contrata a un mayordomo para que atienda a todas y cada una de sus necesidades. Pero con la mala pata de que este mayordomo, llamado Hugo Barret (interpretado magistralmente por Dirk Bogarde) es… un poco retorcido, oscuro y manipulador. Por decirlo suavemente.

Estamos ante un film de corte psicológico, un drama angustioso que se desarrolla con un ritmo pausado, donde es mucho más importante lo que no se dice que lo que se dice.

Perturbadoras las sutiles alusiones sexuales ( en especial el momento en que Barret se acaricia los labios con los dedos, lánguidamente, la boca entreabierta, mientras mira a la criada. A una le dan ganas de decirle a la criada : “anda hija, disfruta, que ya verás lo bien que te lo vas a pasar con Barret [y su boca]” ,jejeje!!! Ejem…Lo cual me lleva a recordar la escena del anime de Kuroshitsuji en la que Sebastian dice que podría hacer un nudo en una ramita con la lengua. O algo así. Ejem, ejem…)

El señorito con su fiel mayordomo Barret. Podría parecer que éste espera pacientemente a que su señor termine de comer, pero no. Está minándole la moral subrepticiamente.

Momento "me acaricio los labios mientras miro a la criada". Con un poquito de imaginación, ya sabemos exactamente lo que le va a hacer a la afortunada,jeje.

Barret dándole fuego a la novia del señorito. El mal rollo entre estos dos personajes irá en aumento a medida que se desarrolla la trama.

A esto hay que sumarle la velada homosexualidad que se trasluce entre el señor y el sirviente. Desde luego, la película no tiene desperdicio. Eso si , hay que verla con tranquilidad y estar ojo avizor para no perderse los detalles, que son la esencia de este filme.

Y en este punto supongo que ya comprenderéis mi obsesión con Dirk Bogarde. Su interpretación en El sirviente me dejó asombrada y sin palabras. Literalmente. Me quedé pillada. Así que me bajé otra de sus películas, El portero de noche (1973), y luego otra más, también del director Joseph Loosey, Accident (1967) . En todas estas películas interpreta a personajes tortuosos y torturados, sombríos y moralmente enfermos, podría decirse. Pero no dejo de tener la sensación de que constantemente se interpreta a sí mismo a través de esos personajes. No sabría explicarlo, es una sensación. De hecho, en el documental que menciono al principio de este artículo, Charlotte Rampling, su compañera de reparto en El portero de noche, asegura que Dirk Bogarde era , de alguna manera, poseído por sus personajes. Al interpretarlos, se transmutaba en ellos de una forma profunda ( y aterradora, diría yo).

Concluyo aquí este post. Me dejo un montón de ideas en el tintero, que al fin y al cabo no son más que devaneos mentales alrededor de Dirk Bogarde y de la sensación de  tristeza que me ha producido el documental  ya mencionado, que no trata de otra cosa que de su vida, privada y pública, que podría resumirse en dos lineas:

Fue un hombre distinto, que siguió un camino poco convencional, celoso de su vida privada, ambiguo. Excelente y apasionado actor.

Saludos, y hasta la próxima.

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~ por elphias1700 en diciembre 10, 2009.

Una respuesta to “Dirk Bogarde y otros mayordomos de cine.”

  1. Deberias verte ‘Wuthering Heights’ es tambien de Ralf n n

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